La hernia discal es la causa más frecuente de lesión medular en el perro. Existen dos tipos de hernias discales claramente reconocidas en el perro, la extrusión nuclear (tipo Hansen I) y la protrusión anular (tipo Hansen II). La hernia discal no se produce debido a un traumatismo o movimiento brusco sin que previamente se haya producido una degeneración discal.

Esta degeneración puede ser cartilaginosa, en la que el núcleo intervertebral pierde parte del contenido acuoso y de glicosaminoglicanos y se transforma en tejido similar al cartilaginoso llegando incluso a calcificar (predominio en razas condrodistróficas y empieza a edades tempranas); o bien degeneración fibrosa, en la que el núcleo se transforma en un tejido conectivo fibroso (predominio en razas no condrodistróficas y aparece en la fase media de vida). La extrusión nuclear predomina en todos los perros, sean o no condrodistróficos.